Decisiones
Hablando con la psicóloga de más confianza, he caído en cuenta que son pocas las cosas que he decidido realmente. El tiempo avanza y yo no lo he aprovechado como se debe. Mis elecciones han sido vanales e intrascendentes, al igual que la mayoría de mis conversaciones, mis acciones, en sí, mi vida.
Al final del día, debo ver por mi misma, mi “felicidad” o un “pseudo conformismo”. La decisión es clara, no quiero nada. -Pero, ¿¿CÓMO??, ¿cómo es posible que no quieras nada?- tal cual. No quiero cambiar, no me quiero sentir mal por quien soy o no soy.
Hay cosas que me quedan muy claras, como la persona que nunca seré y esa que todas sus expectativas cumple. Simplemente, no lo soy, soy un simple mortal, nada maravilloso, sin conocimiento del mundo, sin fuerza en la voz, en sus palabras; aquella que no cree en lo que dice, ni en lo que dicen los demás.
La vida, es una creación de meras expectativas de aquello que nunca seremos o tendremos. Probablemente no sea la única con la idea y no tengo ganas de discutir con aquellas que también la tienen. Me encantaría ser yo, pero creo que sigo ocultándome tras una máscara muy grande que de a poco se ha apoderado de mi.
Me siento estúpida, creyendo que puedo hacer algo, que soy algo, cuando en realidad no soy absolutamente nada. He pasado tanto tiempo, me he comprometido tantas veces, pero lo se, no me queda.
En realidad, no quiero saber quien soy. Y así pasaré la vida. Me duele, Sí, el pensar en ser algo más es atractivo, pero hay personas que lo hacen mejor, con mayor gusto y mejores resultados. Eso no me queda.